NUEVOS COMIENZOS

Los nuevos comienzos siempre son expectantes y a la vez cargados de cierta incertidumbre. Sabes cual es la meta que te has fijado y tienes vislumbrado como será, pero no sabes como será el proceso.

Haciendo memoria y pensando como el tiempo pasa tan rápido, recordé que hace 10 años en estas fechas me estaba preparando para iniciar una nueva travesía. De hecho fue un 29 de Enero que partí de México. Literalmente era iniciar desde cero, sin conocer a nadie, en un país que nunca antes había pisado, otro idioma y lejos… lejos… muy lejos de casa. Meses antes de iniciar esta nueva travesía, no hubiera imaginado hacer algo tan loco, sabiendo que sólo tenía una convicción de lo que Dios quería hacer en mi vida y fe en que ese era mi futuro. Porque en lo que humanamente hablando llamaríamos algo coherente, no lo era.

Hace 10 años me encontraba empacando para irme a Australia y afinando los últimos detalles de mi partida de México. Un año antes de partir a Australia, había concluido mi Licenciatura en Ciencias de la Comunicación y yo estaba más que segura que el siguiente paso sería encontrar un trabajo en las mejores televisoras o cadenas de producción televisiva, algún periódico o revista, de perdida en la radio y ganar un buen salario. Pero Dios tenía otros planes.

Estuve más de 1 año desempleada. La mayoría de las vacantes que buscaba pedían “experiencia”, “maestría” o lo que famosamente conocemos en México como “la palanca” o contacto de un amigo que abogara para que te dieran el puesto. Yo no tenía nada de eso, sólo tenía muchas ganas, un buen promedio y un título. Fue tal mi desesperación por obtener un trabajo, que solicité trabajo de cajera en supermercados y en el área de ventas de tiendas departamentales; mi sorpresa fue que ahí tampoco me dieron trabajo porque “tenía muchos estudios” y estaba sobrecalificada para el puesto. Y fue así como Dios me encajonó y llamó mi atención y recordarme que había un llamado pastoral para mi vida.

Has de saber que crecí en un hogar Cristiano y mis papás han sido pastores toda mi vida. He visto su arduo trabajo en el ministerio y la Iglesia. He visto y vivido retos, tristezas, decepciones, alegrías y victorias. Y yo había decidido estudiar una carrera para abrirme paso en el mundo secular y desde fuera apoyar en la Iglesia. Yo quería estar del otro lado de la moneda. Pero Dios me estaba llamando a hacer lo opuesto a mis “ideales” y prepararme para seguir construyendo la Iglesia, su Iglesia.

Y fue así como empecé a buscar Institutos Bíblicos. Fue una ardua tarea buscar y ver diferentes opciones de preparación, también hacerme a la idea que volvería a ser estudiante, cuando lo que más quería era trabajar y hacer dinero. En esos años tenía ya tiempo de escuchar la música de Hillsong y ese 2007 escuchaba mucho el album de Hillsong United – United We Stand (especialmente el DVD) y el album de All of the Above. Y cuando estaba revisando los créditos del disco me di cuenta que tenían un “College” y no sólo eso sino que tenían un programa de preparación en “Tv and Media” y leer eso fue como un chispazo. ¡Era algo ideal! Preparación ministerial además de tener una preparación especializada en Televisión, que era un área que quería explotar y aprender de mi carrera. Entonces me puse a buscar donde estaba Australia y la Iglesia Hillsong… era un continente tan remoto, que nunca le había puesto atención lo lejos que se encontraba de México; no sólo eso, sino que los vuelos eran caros y el costo de nivel de vida era el triple de lo que era México. Y yo que tenía a cambio… sólo las ganas y una ligera sonrisa de que ese era el lugar perfecto para mí; pero la realidad era que no tenía ningún ahorro, ninguna cuenta bancaria, seguía desempleada y mi razonamiento humano fue dejar todo a un lado y pedirle a Dios que mejor que concediera un trabajo en México.

Los meses del 2007 iban pasando y la oportunidad de trabajo no llegaba y la opción de Hillsong – Australia era un sueño. Pero finalmente en Septiembre, después de haber orado, visto los pros y los contras (y ver que eran más contras) tuve una convicción en mi corazón, que este lugar y tiempo eran para mí. Así que apliqué en fe, pero en el fondo sabía que no me aceptarían, porque no contaba siquiera con el dinero para inscribirme. Mi sorpresa fue que un mes después, recibí el correo de confirmación que había sido aceptada y tenían un lugar listo para mí. Cabe mencionar que lo más curioso es que ahora que estuve buscando mis correos, es que desde principios de 2007 estuve recibiendo correos promocionales de Viva en Australia – Newsletter inmigración a Australia.

Y fue así como Dios empezó a abrirme puertas. Mi hermano me apoyó con el pago de mi primer semestre, los gastos de las VISAS y el seguro médico. Mis papás me apoyaron con el pago del vuelo, un viaje redondo, México – Australia. Entonces me di a la tarea de visitar Iglesias, amigos y familia y pedir apoyos financieros y así obtener fondos para pagar los primeros gastos al llegar a Australia.

Y fue así como de la nada mi vida dio un giro de 180 grados y ahora me encontraba empacando y afinando detalles finales para viajar a Australia. Ese Enero de 2008 mi vida cambió por completo, fue un nuevo comienzo que rompió todo paradigma y superó mis expectativas. El proceso después de mi llegada a Australia no fue fácil, hubo momentos de desesperación, pero siempre tuve la paz y la convicción que estaba en el lugar correcto, en el tiempo perfecto. Para un tiempo como este Dios me había llamado. Y vaya que Dios me sorprendió, me dio gracia ante esta nueva cultura, hizo milagros financieros, hice amigos de todas partes del mundo, tuve la oportunidad de estar y participar en las producciones masivas de los discos que antes sostenía en mis manos, pude ser parte de los coros del primer album en español de Hillsong Worship, conocí líderes de corazones extraordinarios… tuve varios trabajos interesantes y hasta un accidente automovilístico…. pero esa es otra historia.

A principios de este 2018 Dios me volvió a recordar esta promesa de Isaías 43:19 (NVI)

¡Voy a hacer algo nuevo!
    Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta?
Estoy abriendo un camino en el desierto,
    y ríos en lugares desolados.

Hoy 10 años después, estoy iniciando un “Nuevo Comienzo” con mi familia. Gera y yo estamos esperando nuestro segundo bebé milagro y Jeremiah cumplirá su segundo aniversario de vida. Este año estamos por cumplir 3 años de casados y no sólo eso; estamos dando inicio al proyecto de Iglesia que ya Dios había puesto en nuestro corazón hacía tiempo, Iglesia Conexión. Estamos emocionados que la visión de la Iglesia va tomando forma y que poco a poco vamos avanzando. Creemos que Dios nos ha llamado a impactar y bendecir a nuestra ciudad de Querétaro. Y finalmente mencionar que dentro de Ark Studio, nuestro estudio creativo, hay nuevos proyectos y clientes. ¡Vaya que 10 años después Dios sigue expandiendo nuestra visión!

Para un tiempo como este, Dios quiere que rompas tus temores, des un paso de fe y creas que Dios te sostendrá en ese Nuevo Comienzo.

http://www.iglesiaconexion.tv

http://arkstudio.mx

2.Comments

  1. Amelia Delgado
    enero 29, 2018

    Recuerdo que fuimos tu papá y yo a despedirte al aeropuerto de la CDMX. Me daba gusto que estabas haciendo ese viaje a Australia en convicción a tu fe, y se te veía feliz y expectante. También fue el hermano Miqueas Bustos, Orfita Pérez y su mamá. Me sentía feliz, pero a la vez preocupada, porque te ibas a un país continente muy lejano, Dios en su misericordia al ver mi preocupación, me permitió ver en visión el avión que te llevaría a Australia y una mano que lo sostenía y llevaba hasta su destino. Entendí que era la mano de Dios que te guiaba y protegía. Esta visión me dio paz y tranquilidad. Creo que así como el Señor te cuidó en esa aventura de fe en Australia, Él te seguirá cuidando y proveyendo para toda necesidad, todos los días de tu vida, y ahora no vas sola, vas con una hermosa familia. Dios te guarde y sostenga en todo tiempo; y los sueños que Él siembre en tu corazón sean una realidad.
    Amelia Delgado (mamá)

    Reply
    • enero 29, 2018

      Gracias ma! Fue toda una aventura llegar hasta ese punto y doy gracias a Dios por su apoyo. Sin su apoyo no hubiera logrado dar ese gran paso. Los amo!

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